03.05.08
Exposición de Man Ray
El Café Español (c/Cimadevilla, 3 – Oviedo) acoge hasta el 24 de marzo una exposición de Man Ray.

Man Ray (Pennsylvania 1890 – París 1976) fue un artista muy versátil: fotografía, pintura, escultura, … Gran exponente del surrealismo y el dadaísmo. Aunque es mayoritariamente conocido por su fotografía vanguardista, él se consideraba más un pintor. Además fue fotógrafo de moda y retratos. Seguramente su fotografía más famosa sea la que ilustra la postal que te dan al entrar: “Le violon d’Ingres”. Él dijo una vez que fotografiaba lo que no le apetecía pintar y pintaba lo que no podía fotografiar.
Fui a ver la exposición ayer, antes de irme a la clase de fotografía. Según se entra a la sala, en la pared derecha, te encuentras con fotografías, pinturas y rayografías de su estilo más surrealista.
Como no sabía qué era una rayographie, estuve indagando, y resulta que se trata de una técnica fotográfica que él empezó a usar (o inventó) que se basa en los fotogramas, es decir, consiste en poner objetos sobre el papel fotográfico y usar una fuente de luz móvil para obtener grabados fotográficos abstractos que dan como resultado cosas similares a estos Cigarettes. Fijándome en estas rayografías pude comprobar que es cierto que estuvo influenciado por el trabajo en el taller de costura familiar, pues, entre los protragonistas de estas imágenes, hay planchas, tijeras, alfileres, etc…
Al no saber ni que este estilo existía, me parecieron muy curiosos. Man Ray debió ser un tipo muy creativo e imaginativo, y, leyendo sobre él, parece que siempre estaba experimentando, con la rayografía, con los objetos y máquinas que creaba, etc… Quizá lo que yo eche más en falta en muchas de las cosas que veo actualmente es eso: originalidad, hay demasiada gente haciendo lo mismo.
Siguiendo con la exposición, al fondo hay unos pocos retratos, de los que creo que la protagonista es Kiki de Montparnasse, como el de la postal, o alguno con máscaras. Kiki, una modelo de fotógrafos, fue su pareja en la primera parte de su vida en Montparnasse, el barrio de los artistas de París, donde pasó la mayor parte de su vida, a excepción de el tiempo que tuvo que volver a USA debido a la 2ª Guerra Mundial.
También hay fotos de los objetos y máquinas que creaba con su amigo Marcel Duchamp, quien, al principio de su carrera y todavía en Estados Unidos, le introduciría en el surrealismo para, más tarde, marcharse los dos a París después de considerar que el dadaísmo no tenía lugar en New York. Aquí también se exponen algunos de los retratos solarizados, técnica que reinventa junto con Lee Miller, su ayudante y amante. Los más famosos son los que tienen como protagonista a Mèret Oppenheim.

En la pared izquierda están algunos de sus retratos de la época de Montparnasse, con caras tan conocidas como las de Dalí y Gala, Picasso, Hemingway, James Joyce, Jean Coucteau, Le Corbusier, Juan Gris, etc…
Junto a algunos de ellos, en concreto Jean Arp, Max Ernst, André Masson, Joan Miró y Pablo Picasso, Man Ray participó en la primera exposición surrealista de la Galeria Pierre de París en 1925.
La verdad es que la exposición me gustó, sobre todo por ser algo tan “distinto” a lo que se suele ver actualmente en fotografía y a las últimas exposiciones que había ido. Algunas cosas me gustaron más que otras, algunas de sus rayografías no me decían “nada”, algunos retratos me parecían demasiado “normales”, pero otros me parecían realmente buenos y originales. En general y habiendo leído y visto más cosas suyas me parece un gran artista, de los de la A.
A quien pueda y/o le apetezca le recomiendo que se pase a verla y quien no, puede echar un vistazo a:
- La página oficial de Man Ray: con una galería muy completa de sus fotografías, pinturas, rayografías, etc.. muy bien catalogadas, con lo que la función de búsqueda es muy útil.
- Man Ray en la Wikipedia en español: sí, está en español pero tiene muy poca información.
- Man Ray en la Wikipedia en inglés: mucho más completo.
Y para terminar, como nota curiosa, en el epitafio de su tumba en el cementerio de Montparnasse se puede leer: “despreocupado, pero no indiferente”.